Este blog pretende ser un lugar de encuentro y consulta complementario de la "Escuela de Familias" puesta en marcha por la Liga Palentina de la Educación, con la colaboración de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Palencia (FAPA-Palencia).
En el mismo se podrán seguir las actividades que la Escuela vaya programando en los distintos centros públicos de la capital y provincia, así como debatir y consultar sobre los temas que en las distintas sesiones de trabajo se traten.
Igualmente se podrán realizar consultas sobre la problemática que presentan nuestros hijos en las distintas edades por las que pasan durante su periodo formativo.
Si eres poco experto en esto de los blogs, lee en la columna de la derecha el apartado "Si entras por primera vez ...."; te puede ser útil.


martes, 14 de febrero de 2012

Escuela de Familias en el IES Jorge Manrique de Palencia

La Escuela de Familias de la Liga Palentina de la Educación y FAPA-Palencia, celebró el día 13 de febrero su segunda sesión en el IES "Jorge Manrique de la capital.

En esta ocasión, Amador Aparicio, profesor de informática del Centro Don Bosco de Villamuriel de Cerrato, presentó al numeroso grupo de padres y madres que acudieron a la charla, una visión sobre los riesgos que presenta la utilización inadecuada e incosciente de las redes sociales y la tecnología informática en general.

Tras un repaso sobre las posibilidades de control de la privacidad en las redes sociales más utilizadas por los adolescentes y sobre las posibilidades del control parental y de contenidos que permiten los distintos exploradores de internet, hizo una documentada y a la vez llamativa incursión sobre los rastros qus dejan en internet empresas e instituciones que, se suponen, están operadas por personas expertas. Tras este repaso, la pregunta es obvia: si los expertos dejan tal cantidad de datos personales y sensibles, ¿qué no dejaremos los menos expertos?

Amador llevó a los padres a la única conclusión lógica: de nada valen los controles y límites que la tecnología nos ofrece para evitar el mal uso de la informática, la única forma de hacerlo es la permanente atención de los padres sobre lo que sus hijos hacen en las redes sociales. Es importante hacerlos ver que nos preocupa y que estamos pendientes de lo que hacen, y a la vez hacerlos entender que son ellos mismos los que deben hacer un uso responsable de estas herramientas que, por si mismas, no son ni buenas ni malas.

Tras una animada charla con los asistentes, finalizó esta segunda sesión de la Escuela de Familias, quedando citados para una tercera sesión el lunes día 27 de febrero, ya que el próximo lunes 20 es Carnaval y día no lectivo.

lunes, 13 de febrero de 2012

Educación para la Ciudadanía

Juan Ramón Lagunilla en la mesa
sobre formación del profesorado
 Durante los días 10 y 11 de febrero de 2012 se han celebrado en Sevilla las "IV Jornadas de Educación para la Ciudadanía, Democracia y derechos Humanos: la currícula y la práctica docente", organizadas por la Fundación CIVES.

En dichas jornadas han participado Ramiro Curieses y Juan Ramón Lagunilla,  Presidente y Secretario de la Liga Palentina de la Educación respectivamente.

El programa completo de las jornadas se puede consultar aquí

Después de dos días de intensos debates en los que han participado expertos en los distintos aspectos que comprende la asignatura, y representantes de distintas organizaciones sindicales y ONG, al finalizar las jornadas se hicieron públicas las siguientes

CONCLUSIONES:

Ramiro Curieses expone la práctica de
educación en valores en el IESo Canal de Castilla

La posible negación de la existencia de la ética pública en la que se sustenta el rechazo a la, hasta ahora, denominada Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, y por tanto al aprendizaje escolar de los valores que integran “el sustrato moral del sistema constitucional” y de la Declaración Universal de Derechos Humanos, no nos pueden hacer olvidar la necesidad y la urgencia de potenciar las dos facetas en las que se debe sustentar la propuesta curricular de la educación en valores como educación ético cívica.


Por una parte, la del papel que ha de desempeñar la ética en la búsqueda de lo que se considera una “buena sociedad”, abierta, plural y democrática, es decir la función que corresponde a la ética pública en la convivencia social. Porque se considera necesaria la existencia de un código moral compartido que rija la conducta responsable de la ciudadanía en las relaciones con sus semejantes. La ética colectiva en nuestros días está lastrada negativamente por varios factores que están en el origen de la desmoralización de amplios sectores de la sociedad. El individualismo insolidario, consumista y egoísta, la corrupción, el rechazo al diferente, la exclusión, la desigualdad y la injusticia, el predominio de las vivencias darvinistas de los mercados sin reglas y un largo relato de carencia de valores humanos.
 
Por otra parte, tenemos que tomar en consideración la preocupación que por la educación para la ciudadanía democrática se ha extendido ampliamente por Europa, y ha sido asumida hasta la fecha por todos los gobiernos democráticos de España. La reflexión inicial de la que arranca este nuevo impulso europeo en pro de la educación cívica se encuentra en el deterioro y la desafección por parte de la ciudadanía que está experimentando el sistema y la practica democrática y la necesidad de fortalecerlos, puesto que la democracia, en su sentido más profundo es sobre todo una conquista de civilización, fundada en los logros de los derechos civiles, políticos y sociales de ciudadanía que deben ser preservados en beneficio de todos y todas. Por ello los Estados tienen el deber de promover un cambio en la cultura cívica y política que debe surgir y desarrollarse desde la escuela y continuar en todos los niveles educativos.

En coherencia con las anteriores reflexiones, podemos concluir que:
 
1. Sigue siendo cada vez más necesario explicar a la juventud el significado de la ciudadanía responsable en una sociedad democrática, plural y cambiante. La educación para la ciudadanía es muchísimo más que una asignatura. Es el propósito en sentido profundo de la educación pública y obligatoria, y, como tal, debe impregnar todo el proyecto educativo, el currículum, la gobernanza y la vida democrática de las instituciones educativas, en el ámbito de la consecución de las competencias básicas social y ciudadana, y autonomía e iniciativa personal.

2. Lo peor que podría ocurrirle a nuestro sistema educativo, a nuestras comunidades educativas, a nuestra sociedad, es volver a verse envueltos, una vez más, en una poco ejemplar polémica doctrinaria, en otro nefasto combate agresivo, dogmático y estéril, que perturbe una vez más la paz social y de las aulas, sustituyendo al debate racional, cívico y democrático que corresponde realizar a quienes predican y proponen a los demás paradigmas de valores capaces de mejorar el comportamiento humano y la convivencia social.
 
3. Más que el nombre que tenga la asignatura en el futuro, nos interesa y preocupa especialmente el debate sobre valores y contenidos que deba tener la materia, así como la búsqueda de un consenso que consideramos imprescindible para pacificar definitivamente la querella abierta sobre el desarrollo curricular que cabe dar al artículo 27 de la Constitución – una pieza esencial del pacto que la dio consistencia y permanencia-,y una vez que el Tribunal Supremo asentó, con sus sentencias los limites que unos y otros hemos de observar a la hora de ordenar e impartir la Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, o el nombre que se le dé a la materia que la sustituya.
 
4. Creemos que nos encontramos en un momento muy oportuno para comenzar una reflexión constructiva, tanto sobre las cualidades y defectos y los avances que ha significado la implantación de la EpC, por la LOE, así como sobre el alcance que debería tener la asignatura de Educación Cívica y Constitucional con la que el nuevo Gobierno pretende sustituir aquella.

5. Los difíciles y costosos avances que entre todos conseguimos realizar a partir de cada esfuerzo reformador, en cuestiones tan delicadas y complejas, pero tan necesarias como la educación ético cívica, no pueden ser despreciados, ni tirados por la borda debido a impulsos de fundamentalismos morales o religiosos.

6. Sea cual sea el nombre que se le de a la asignatura, creemos imprescindible y fundamental seguir con el actual currículo, y en todo caso, mantener unos contenidos articulados alrededor de la enseñanza y el aprendizaje de seis ideas fundamentales: Dignidad y Derechos Humanos inalienables y los valores constitucionales; la igualdad entre hombres y mujeres, valorando y respetando la diferencia de sexos y la igualdad de derechos y oportunidades entre ellos; la cultura de la paz; el respeto a las diferencias, conociendo y comprendiendo las diversas opciones morales existentes y las diferencias entre las personas; la convivencia, tolerancia y la resolución pacífica de conflictos; la responsabilidad ciudadana: consumo responsable, educación vial, desarrollo sostenible, el papel social de los impuestos, etc.

7. Garantizar el tiempo necesario para su correcto aprendizaje, aumentando la carga lectiva horaria en las distintas etapas educativas y cursos académicos en los que se imparte la materia actualmente.

8. Impulsar la formación inicial y permanente de todo el profesorado en Educación para la Ciudadanía y específicamente la de los y las docentes responsables de esta materia.

9. Facilitar los recursos adecuados y la formación necesaria para que los centros educativos sean espacios de convivencia, de prácticas democráticas de participación social y de ejercicio del diálogo y del debate como formas racionales de superar los conflictos y las diferencias, de tal forma que la educación en los valores cívicos y de ciudadanía se conviertan en un ejercicio práctico que potencie y estimule la educación en los mismos.

10. La educación para la ciudadanía no debe reducirse al ámbito de la educación formal. Deberá jugar un papel fundamental en el aprendizaje a lo largo de toda la vida de los ciudadanos, de manera que adapten sus comportamientos a las nuevas situaciones sociales, culturales, económicas, etc., que la sociedad demande. La sociedad civil debe ser convocada para ampliar los escenarios de la educación para la ciudadanía, por su potencial educativo y por el cúmulo de “buenas” prácticas y experiencias que vienen desarrollando determinados colectivos. Las ONG, con el apoyo institucional preciso, y como espacios de participación cívica de todos y todas, juegan un papel clave y fundamental en la formación de educación para una ciudadanía activa.

11. Partiendo del modelo existente actualmente en España y en Europa, es necesario seguir promoviendo eficazmente la educación para la ciudadanía y los Derechos Humanos en todos los sistemas educativos europeos, mediante la enseñanza y aprendizaje de asignaturas específicas, así como de forma transversal, fomentando y apoyando las relaciones e intercambio de experiencias entre los y las profesionales dedicados a esta materia en todos los países europeos.

Con las aportaciones de los distintos ponentes y de las organizaciones y colectivos que han participado en estas IV Jornadas se elaborará una publicación y un Manifiesto, consensuado con todos los grupos, movimientos y organizaciones implicadas en la defensa de una educación ético cívica y para la ciudadanía, basada en los valores democráticos y constitucionales, y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que permita articular un foro de diálogo y corresponsabilidad en el que, sin perder la personalidad y ámbito de actuación de cada una de ellas, camine para potenciar elementos nucleares comunes que fortalezcan la educación para la ciudadanía y el desarrollo de una sociedad democrática e igualitaria.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Profe… ¿dónde está esa escuela?

“Leer, escribir, la aritmética,/ la historia, la química, etc.,/ son importantes sólo si sirven para hacer a nuestros/ hijos más humanos”

He tratado de explicar a mis alumnos de 2º ESO en una clase de Educación para la Ciudadanía la importancia que tiene en nuestras vidas la indagación de la verdad, y la búsqueda de lo bello. Decía a mis escolares que estas actividades no deben estar reservadas a determinados profesionales como los sabios, los artistas, los científicos, etc., sino a todos nosotros. Contribuir a ello es tender hacia el bien de la humanidad. Al instante una de mis alumnas, Sonia, me ha recordado que en nuestra escuela se da mucha más importancia a las competencias matemáticas, lingüísticas, etc., que las que hacen referencia a la capacidad de relación personal, social, intrapersonal, etc. No le falta razón a esta alumna. Ella ha hecho un ejercicio de reflexión muy interesante al establecer relaciones entre lo bello y la verdad y educación en valores.

Ha continuado el debate en clase –qué bien se expresan los alumnos cuando creamos condiciones para ello– y un alumno, Saúl, ha matizado que el conocimiento de las materias es muy importante para llegar a ser buenos profesionales el día de mañana. ¡Criaturas de trece y catorce años en un debate acalorado! Yo me he mantenido al margen, dejando fluir y dando la palabra a quien la pedía. Le ha tocado el turno a Pilar que en un tono profundo e irónico nos ha expuesto cómo las cámaras de gas construidas por ingenieros instruidos acabaron con millones de judíos en el holocausto. Nos ha explicado cómo se produjo la muerte de miles de niños envenenados por médicos profesionales que habían obtenido notas extraordinarias en la carrera. Pilar sigue contando que todas estas personas fueron brillantes alumnos, con expedientes magníficos, pero que posiblemente no les explicaron bien el concepto de belleza y la búsqueda de la verdad. Conchi ha apostillado que también existen hombres que con buen expediente han contribuido al avance de la ciencia y al bien de la humanidad.

Ha sido una clase asombrosa, nos ha hecho pensar a todos. Es en estos momentos cuando uno sabe que tiene una profesión maravillosa. Les he explicado que en la escuela debemos mostrar interés por la persona en su totalidad, independientemente de su procedencia, de su religión, de la lengua que hable, de su lugar de origen, etc., debemos tener interés por esas personas sean quienes sean y sean como sean. Pero también les he manifestado que debemos prestar atención global a los alumnos con los que trabajamos, interesándonos por todas las competencias, pero especialmente por aquellas que nos hacen más humanos, porque humanizar es la principal tarea educativa.

Les he declarado que la escuela debe ser el motor del cambio para las nuevas generaciones y que los profesores tenemos la función de colaborar a construir ciudadanos y ciudadanas educados en valores humanos. Les he dicho que la escuela puede y debe cambiar las cosas, que la persona debe estar en el centro de todo, y no las asignaturas. Estaba realmente emocionado al ver cómo estas criaturas de 2º de ESO seguían mis explicaciones con absoluto silencio y entusiasmo.
Ha sido entonces cuando “Javi” desde el más absoluto de los respetos me ha dicho:
-”Ya profe, pero ¿dónde está esa escuela?
-Yo me apunto, ha añadido Cristina en voz baja.

Hemos terminado la clase en silencio, ha sonado el timbre, ninguno de mis alumnos se ha movido, yo también he permanecido en silencio, pensando que ójala no se suprima esta asignatura. Quizás nos ayude a crear otro tipo de escuela en un futuro no muy lejano.

Ramiro Curieses.
Presidente de la Liga Palentina de la Educación

Publicado en CARRIÓN el 01.02.2012

sábado, 28 de enero de 2012

Escuela de Familias en ASDOPA


La Escuela de Familias que la Liga Palentina de la Educación y la Asociación Síndrome de Dow palencia (ASDOPA) ha organizado par el presente curso escolar, celebró el pasado viernes día 20 de enero su segunda sesión.


Bajo el título genérico de "UNA VISIÓN DIFERENTE DE LA DISCAPACIDAD", el presidente de la Liga Palentina, Ramiro Curieses, hizo un repaso sobre las distintas visiones que sobre las discapacidades se tiene en la sociedad y en la escuela, así como de los diversos enfoques que se aplican en la educación de estas personas.


La necesidad de dejar de hablar de "educación especial", de dar un enfoque a su educación que mejore la calidad de vida, sus capacidades y sus relaciones personales, su autideterminación y su inclusión social, así como sus derechos.



Expresó su opinión de que esto alumnos reciban su educación en una escuela "inclusiva" proque es buena pra ellos y porque permite que los aalumnos y alumnas sin discapacidad, aprendan a conocerlos y a valorarlos como personas, completas y complejas como todas las demás.


Ramiro Curieses en ASDOPA

Como conclusión se puede afirmar que "la escuela tiene que ser un lugar en el que todos los alumnos se sientan acogidos, con plenos derechos, valorados y queridos por toda la comunidad"


jueves, 19 de enero de 2012

PAPÁ, ¿QUÉ ES LA DIGNIDAD?

“No importa quién fue mi padre, lo que interesa es quién recuerdo que era.”
Anne Sexton

La navidad tiene algo de magia y por eso siempre me ha encantado. Pertenezco a esa generación de chiquillos que creyó en los Reyes Magos hasta bien entrada la infancia. Recuerdo, ya de niño, la alegría por estas fechas. Todo giraba alrededor de la familia y el calor. ¡Qué calor más humano! En la navidad del sesenta y nueve mí padre me regaló un cuento “El Gigante Egoísta”, que yo leía una y mil veces, como si se tratara cada vez de un cuento diferente. Nunca he comprendido la naturaleza de los gigantes, por eso deseé cambiarle su personalidad y convertirle en rey, maga, héroe o caballero, cualquier persona excepto un gigante. La navidad, en mi vida, se encuentra ligada desde entonces a historias y cuentos para mantener vivas las tradiciones y el recuerdo, así como llenar de colorido e imaginación esta época especial.

Tenemos por costumbre cenar en familia en navidad, momento donde surgen las transcendentes conversaciones con los hijos, padres y hermanos. La mesa era perfecta, no faltaba de nada y hubo un comentario acerca de las personas que en estos momentos no tendrían a nadie ni nada para compartir. Hemos hablado entonces de la insolidaridad, del egoísmo y de la injusticia social. Nos hemos sentido afortunados. Sin saber cómo ha aparecido la palabra dignidad en la conversación. Ha sido entonces cuando Pilar ha dicho: -pero papá, ¿qué es la dignidad?
He reflexionado percibiendo que hay una gran cantidad de palabras que han perdido una buena parte de su significado esencial. Según el diccionario dignidades el respeto y estima que una persona tiene de sí misma y merece que se lo tengan las demás personas”. Yo trataba de salir airoso de la situación y explicaba que la dignidad tiene que ver con el valor intrínseco y supremo que tiene cada ser humano, independientemente de su situación económica, social y cultural, así como de sus creencias o formas de pensar. El ser humano posee dignidad por sí mismo, nadie se lo da, lo tiene desde el mismo instante de su concepción, nadie se lo puede quitar bajo ningún pretexto.
-Si papá, pero sigo sin tener claro qué es eso de la dignidad, me lanzó mi hija con esa luminosidad que le hace ser encantadora.
Ha sido una ráfaga de luz, un estallido emocional, el que me ha hecho pensar de repente en la importancia de los cuentos para explicar conceptos más o menos complejos. Me he acordado de mi padre y de una historia que le oí contar una noche de navidad y que define muy bien esto de lo que dialogábamos durante la cena.

“Vivía en un país muy lejano un hombre llamado Nasrudín, hombre a quien toda la comunidad apreciaba por su honradez y su generosidad. Llegó a oídos del rey la virtud de nuestro protagonista y éste decidió invitarle a comer en el castillo. Nasrudin se vistió como todos los días y se dirigió hacia la fortaleza a cumplir con la invitación. Durante el trayecto sus vecinos le preguntaban: ¿dónde vas tan alegre, Nasrudín? Estoy invitado a comer con el rey- exclamaba Nasrudín con una sencillez y sinceridad abrumadora. Llegó a la puerta y dos centinelas que acompañaban al monarca le preguntaron: -¿dónde vas? Nasrudín les explicó que había sido invitado a comer por el rey. Los guardianes miraron al rey y riéndose le impidieron entrar, haciéndole burla y ridiculizándole por su aspecto tan humilde, -el rey no invita a pordioseros- le gritaron. El monarca ni siquiera se molestó en preguntar su nombre. Nasrudín abandonó el lugar sintiéndose despreciado e indignado.
El rey, ante la ausencia de Nasrudín, volvió a enviar a un mensajero para hacerle de nuevo una invitación para comer en palacio. Esta vez Nasrudín se vistió con su mejor traje y sus mejores zapatos. Había que prevenir, no fuera a pasar lo de la otra vez,-se dijo. Cuando llegó a la puerta se sentía la misma persona que la primera vez. Los guardianes, al ver tan apuesto súbdito, le permitieron entrar. Esta vez no le hicieron preguntas. Nasrudín se quedó prendado al ver la mesa, comida exquisita, bandejas de oro… Fue invitado a sentarse al lado del monarca, con todos los honores. Al servirle los suculentos ágapes y la bebida, Nasrudín, empezó a derramar la comida por todo su traje, embadurnándose bien de arriba abajo, a continuación se quitó sus zapatos y les llenó del vino que le habían servido en su copa. El rey estupefacto se dirigió a Nasrudín y le pronunció:- ¿pero te has vuelto loco?, ¿se puede saber qué es lo que haces? Fue entonces cuando Nasrudín exclamó:- no es a mí a quien habéis convidado, sino a mi apariencia, por eso doy de comer y de beber a quien invitasteis, mi traje y mis zapatos. El rey quedó atónito y Nasrudín se levantó y salió del palacio.”

Después de oír la historia, Pilar ha expresado que a Nasrudín no se le había tratado con justicia, y que lo que el monarca cometió fue un atropello contra su dignidad ya que nuestro protagonista era el mismo independientemente de la forma en la que vistiera. - ¡Ahora tengo claro qué es eso de la dignidad!
He vuelto a pensar en la navidad, en mi padre y en mi niñez, en aquel cuento que leía una y mil veces. He vuelto a sentir el calor, ese calor fuerte que nos hace recuperar la esperanza en la esencia humana. Me he distraído por un momento mirando por la ventana, pensando que lo importante en la vida no entiende de ropajes, apariencias, ni de precios sino de entendimiento humano. Por cierto, ¡está nevando! Nieve blanca y silenciosa que empieza a cubrir mi ciudad…

¡Feliz año nuevo a todos los lectores!


Publicado por Ramiro Curieses en el periódico CARRIÓN

viernes, 30 de diciembre de 2011

No son enemigos a los que hay que batir, son nuestros hijos

Acabáis de discutir por el dichoso teléfono, porque la falda es muy corta, por lo tarde que llegaste anoche, por el desorden de tu habitación… si os dijera que durante la adolescencia uno de los objetivos que tienen nuestros hijos es el de hacernos la vida imposible o impedir que la calma habite en nuestras casas, no sorprendería a nadie.
Si hay que llegar a una hora determinada, probablemente lo discutan, lleguen más tarde, se quejen… y también comenzarán a dejar la ropa tirada en cualquier parte, la cama deshecha, se encierran en el lavabo más de media hora y lo dejan desordenado, se tumban en el sofá y miran al techo hipnotizados, pasan de la alegría desbordante a la melancolía sin razón aparente, llueve y salen de casa sin paraguas, la comida se convierte en su enemiga…
A pesar de todo esto, hay que prepararse a convivir con ellos, armándonos de paciencia y buen humor, pues, en el caso contrario, podemos pasar a engrosar perfectamente la categoría de “enemigos a los que hay que batir”. Una adolescente me llegó a decir un día que creía que sus padres se molestaban si se lo pasa bien, otra me comentaba que padecía de adolescencia, que si eso era grave. También he hablado con muchos padres que se referían a sus hijos con expresiones del tipo: ¿cómo nos saldrá este? Como si la adolescencia fuera una enfermedad inevitable que se sabe cuando empieza pero no cuándo ni cómo acaba. En fin, una desgracia como otra cualquiera.


Años delicados, sin duda, pero también llenos de vida y de fuerza. Nuestros hijos han de encontrar en sus padres un refugio seguro donde curar sus heridas de guerra, de guerra abierta contra ellos mismos, por su crecimiento físico y psíquico exagerado, por su explosión a la sexualidad, por su pensamiento emocional a raudales, por el sentimiento de injusticia ante la vida incipiente, por su encuentro consigo mismo en definitiva. Uno de los principales peligros en estos años reside en, entendiéndolo bien, inspeccionar “demasiado” la vida de nuestros hijos. Si queremos ganar todas las papeletas para convertirnos en los padres más odiados, probemos a decirles que la música que oyen es una porquería, a prohibirles usar su pantalón preferido o a exigirles que se echen colonia para ir al instituto.

Existen muchos mitos, enseñados en muchos libros para padres, que afirman que la adolescencia es una etapa traumática, horrorosa, que destroza emocionalmente tanto a los padres como a los hijos. Esto no tiene nada que ver con la realidad. Muchas veces, estos mitos surgen de la experiencia personal negativa de muchos autores, del contacto de la gente con la que se relacionan. Los medios de comunicación desempeñan también un papel importante en la difusión de esta imagen. Muchas noticias que aparecen en estos medios asocian con demasiada frecuencia la adolescencia con la violencia, los disturbios, el consumo de drogas… Recuerdo que en unas jornadas sobre prevención de consumo de drogas en Ávila, unos padres que representaban a una organización veían a todos los adolescentes consumidores empedernidos de sustancias tóxicas, la propia experiencia con sus hijos les hacía tener esa visión tan fatalista y la generalizaban al resto de la población joven.

La responsabilidad de ser padres no está reñida con saber abrir la mano, con tener confianza en su crecimiento, con la negociación ante situaciones menos importantes. Hemos de convertirnos en conductores profesionales que, dependiendo del terreno y de las condiciones, aceleramos o frenamos, cambiamos de marcha o paramos a repostar, pero que hemos de llegar al final del viaje con nuestros hijos al lado, pero no ya en brazos.

Me explicaba hace poco un padre que las expresiones más frecuentes en casa con su hija eran parecidas a estas: “papá, no seas patético”,”vaya chapa me estás dando”, “mamá, estás pasada de moda”. Le comentaba que es este el momento de saber mantener el sentido del humor y aprender a reírnos un poco de nosotros mismos. Es difícil, porque parecen “disparatados” y nosotros tendemos a reaccionar naturalmente con enfado ante semejantes groserías. Pero es importante cultivar una perspectiva un tanto distante (sin llegar a parecer despreocupación) y permanecer tan serenos e impasibles como sea posible, capeando las provocaciones con paciencia. Además, podemos “reírnos” con ellos haciéndoles ver que lo nuestro simplemente era una apreciación bien intencionada, sin ánimo de juzgar.

Las tiranteces entre padres e hijos suelen originarse por una falta de equilibrio entre la libertad y la responsabilidad. Hay que hacer que los chicos y chicas asuman responsabilidades, para así concederles esa libertad que piden. A mayor libertad, mayor responsabilidad; y a mayor responsabilidad, mayor libertad. Al pedir un aumento de paga, se hablará con él de sus necesidades reales y se acordará, por ejemplo, que él ahorre para el cine o para ropa. Si lo hace así, habrá que dejarle que compre un vestido algo más caro, o vaya al cine con más frecuencia.

Hemos de reconocer que en el momento en el que los hijos entran en la adolescencia, las discusiones y los gritos crecen de manera exponencial. Todo lo critican, ante todo se rebelan. A nadie le gusta pasar todo el tiempo bajo un manto de recriminaciones, algo que puede, incluso, hacer perder la confianza depositada en los padres. Por ello, una buena práctica consiste en encontrar al menos algo por lo que alabar o felicitar a los hijos, y hacérselo saber con gracia. “¡Qué bien vestido vas hoy!, te he visto estudiar con mucha concentración, gracias por haberme hecho caso a la primera…”.

No sólo puede hablarse de cosas importantes sentando a los hijos en una silla y colocándose enfrente de ellos. “Hijo, tengo que decirte que…”. Una de las maneras de ayudar a madurar a los adolescentes y que aprendan a convivir consiste en tener unos temas de conversación de interés y amplios de los que puedan hablarse en casa. Los adolescentes han de sentir que se cuenta con ellos, que forman parte de una familia con objetivos comunes. Por eso, habría que darles encargos en el hogar, teniendo en cuenta que deben estimular su autoestima y desarrollar su madurez. Porque, a veces, nuestras “conversaciones” se reducen a notas, críticas, problemas… entrando en un círculo negativo en la comunicación.

Nuestros hijos adolescentes tienen muy desarrollado el sentido de la justicia y de la equidad y, por eso, una causa de los conflictos es la incoherencia en las normas o su arbitrariedad. Los adolescentes, como todos nosotros, necesitan saber qué se espera de ellos. En concreto, deben saber, antes de que ocurra, qué consecuencias derivarán de su desobediencia o negligencia. No les humillan las reglas, si son sensatas, proporcionadas: lo que les humilla es la arbitrariedad, la incoherencia y la excesiva severidad de los castigos que se imponen acaloradamente sin ninguna reflexión. Si el castigo está pactado de antemano, se cortan de raíz ese tipo de discusiones.

Me gustaría finalizar diciendo que todos podemos aprender mucho de los errores. No se acaba el mundo si nuestro hijo vuelve a casa algo bebido. Hay que actuar con rapidez y decisión para atajar el problema, pero no es el fin. Los hijos han de ver que sabemos distinguir entre lo que es su comportamiento y lo que son ellos mismos. Por esa razón, decir a los hijos que uno se siente defraudado es mucho más efectivo que la explosión de violencia: “estamos dolidos porque nos has fallado, pero confiamos en que no cometerás el mismo error dos veces”.
Recuerda que no eres nuestro enemigo, sino la persona a quien más queremos.

Publicado por Ramiro Curieses, Presidente de la Liga Palentina de la Educación en el periódico CARRIÓN

domingo, 18 de diciembre de 2011

YO QUIERO IRME A FINLANDIA, Y LUEGO VOLVER…

“Imaginar es resolver un problema en un mundo donde la ilusión, es la solución”


La imaginación es un bien indestructible que tenemos las personas, posiblemente sea la aptitud más humana de todas las que poseemos. Es una facultad que nos permite dibujar y crear la realidad de una forma diferente. Con estas premisas he cogido mi lápiz y he hecho un viaje imaginario a Finlandia para tratar de descubrir las claves del éxito de su sistema educativo, es el mejor del planeta según los últimos informes PISA.
Finlandia, país de bosques y lagos, es conocido sobre todo por la belleza de su naturaleza intacta. En el extremo norte las noches blancas, durante las cuales no se pone el sol, duran unas diez semanas en verano. En invierno, la misma zona atraviesa casi ocho semanas sin que el sol apenas despunte por el horizonte. Cuenta con 5,3 millones de habitantes y tiene una superficie total de 338000 Km.(Castilla y León tiene 94225km.)
La primera impresión que uno se lleva al asomarse a la ventanilla del avión es la gran cantidad de árboles que existen. Una alfombra de bosques interminables, salpicada de lagos, algunas granjas y pequeñas poblaciones. Así pues, cuando se aterriza en Helsinki, sorprende en cierto modo el hecho de que el aeropuerto sea tan moderno.
Una vez he llegado al hotel me he puesto en contacto con Heikki Matti, maestro con el que voy a intercambiar experiencias. Desde este momento Heikki será un verdadero anfitrión. Los maestros en Finlandia son muy respetados y, según Matti gozan de una gran reputación”. Para llegar a ser docente tuvo que cursar tres años de licenciatura y dos años de master. Para acceder a la carrera tuvo que sacar una nota elevada y pasar una prueba de selección. En el año que él accedió, de 1.400 solicitudes destinadas a cursar los estudios para formar parte del profesorado, solo pasaron las pruebas el diez por ciento, es decir, 140 maestros. El respeto hacia el profesor en ese país parece haber encontrado el equilibrio entre la obediencia ciega que se profesa en Oriente y la falta de consideración que se observa a menudo en algunos países occidentales.
Después de coger el tranvía, hemos caminado por el paseo Esplanadi ofreciéndonos unas vistas espectaculares del Palacio presidencial, residencia oficial de los presidentes. Nos hemos sentado a tomar un café. Enseguida Heikki comenta “que la educación es mucho más que una colección de conocimientos en Finlandia, que es un sistema educativo sustentado en la confianza. La comunidad confía en los colegios, la población confía en los profesores y los maestros confían en los alumnos”. Prácticamente como en mi país, he llegado a decir de forma irónica a Matti.
Continuó explicándome que “los políticos, los pedagogos, los empresarios, los estudiantes…todos saben y creen que la educación es el principal recurso del país para competir en el mercado internacional y para construir una ciudadanía cívica”. Hay una pequeña diferencia con mi país y es que nosotros también lo sabemos, pero no nos lo creemos.
Después de veinte minutos de ferry hemos llegado a una de las atracciones turísticas que no podíamos perdernos: la Fortaleza Marítima de Suomenlinna, un conjunto de seis islas que se encuentran en la entrada de la bahía de Helsinki y que su conjunto es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Me he quedado fascinado por el espectáculo visual de ver la bahía totalmente congelada, nunca había visto bloques de hielo tan grandes en mar abierto. Pero más helado me ha dejado el comentario que Heikki ha hecho sobre los centros educativos: “los colegios tienen autonomía para organizar su programa de estudios. La planificación educativa es consensuada entre los profesores y los alumnos. Los adolescentes dan su opinión sobre las propuestas de los docentes, informan de sus intereses y participan en la organización del curso.” Tuve que abrigarme, no sabiendo muy bien si era frío lo que tenía o simplemente envidia insana.
Hemos llegado al Parque de Töölönlahti, en la bahía de Töölönlahti, es un autentico paraíso para los amantes de los pájaros, y entre sonoros trinos, Matti me dice que la participación de los estudiantes garantiza que se incluyan los temas y las herramientas educativas que les motivan. En las clases de Finlandia se proyectan vídeos de YouTube, se preparan temas investigando en Wikipedia o Facebook, utilizan cómics y escuchan música…” No existe una vida dentro del aula diferente a la vida detrás de sus puertas, y la tecnología, igual que ocurre en sus casas, se utiliza a menudo en clase. En mi país hay una diferencia abismal entre lo que ocurre dentro del aula y fuera de ella, teniendo la sensación de que la escuela está sola frente al mundo.
Matti se ha puesto más profundo, mientras saboreamos una brochetta de salmón, extraordinaria por cierto, y explica que “la autonomía de los colegios se enmarca dentro de un sistema en el que la educación se concibe como algo gratuito e igual para todos. Los niños tienen acceso a centros de enseñanza similares y no pagan por el material. Los colegios proporcionan libros, ordenadores e incluso la comida. La comunidad confía en los profesores porque saben que han sido muy bien preparados. Los alumnos con mejores resultados son los únicos que pueden acceder a la docencia. Los profesores, además, aman realmente su trabajo. Durante las horas lectivas los profesores se ausentan del aula, cuando lo consideran oportuno, para que los adolescentes trabajen solos en sus proyectos. No conciben un sistema de control y tampoco es necesario. La metodología ha abandonado las memorizaciones típicas del sistema educativo de la Ilustración y hace énfasis en el desarrollo de la curiosidad, la creatividad, la experimentación… No es cuestión de transmitir información.”
Mucho he aprendido de este sistema educativo, ahora quiero volver a mi patria para explicar porqué hay países exitosos según el informe PISA. He convencido a Matti para que nos visite el próximo verano.

Durante el viaje de vuelta he llegado a creer que nuestro sistema educativo tiene algunos problemas serios que resolver, pero nada que sea imposible. Desde la ventanilla del avión observo unas parameras impresionantes, unos encinares que me devuelven la ilusión y el convencimiento de que Finlandia no está tan lejos. Por cierto, durante mi estancia en el país no llegué a ver ningún oso polar… y es que no hay nada perfecto.

Por Ramiro Curieses. Publicado en el periódico CARRIÓN